Recomendamos:
 
Su publicidad aquí
Sexologia y Sexualidad - Sexo-abcSexologia y Sexualidad - Sexo-abc
 
Volver Index
Consulta
Sexología y Sexualidad - Masaje erótico - Zonas erógenas
Un masaje erótico puede ser un acto satisfactorio en sí mismo tanto si acaba en orgasmo como si no. Es un acto del que algunas parejas disfrutan de modo especial, puesto que es una oportunidad para que uno se concentre en el hecho de dar y el otro de recibir, y no en dar y recibir simultáneamente, tal como ocurre en el coito y otras actidades sexuales. Es la manera ideal para que los dos miembros de la pareja se exciten uno al otro y prolonguen la intimidad.
 

Masaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujerAsí pues, la maestría en técnicas de tacto sexual y no sexual es muy importante para una relación sexual satisfactoria. Para la gente que ya goza de una buena relación sexual, el masaje puede acrecentar el goce; para la mayoría de nosotros representa una forma de mejorar.

El masaje es importante no solo porque tiene el efecto general de relajar y dar la oportunidad de pensar y gozar el tacto sino también porque permite afinar la agudeza y profundidad de los sentidos en lo que se refiere a la excitación corporal y de este modo puede mejorar la conducta sexual. Durante el masaje, algunas personas experimentan esos "focos sensitivos" por primera vez.

El masaje es en especial importante para las mujeres porque puede tener exactamente el mismo efecto que el beso, la caricia u otras formas de juego previo. Esto permite que se incrementen las hormonas sexuales femeninas responsables de la excitación y preparación de su cuerpo para el coito. También ayuda a los hombre que tiene dificultades con la erección o que sufren de impotencia.

Uno de los objetivos del masaje es proporcionar la oportunidad de descubrir que es lo que le causa placer. Este acercamiento entre la pareja debe hacerse con la mente abierta por completo. Con frecuencia hombres y mujeres se sorprenden al sentirse tan sensuales cuando se les acarician ciertas partes de su cuerpo, que ni remotamente habían considerado eróticas.

Preparación para el masaje

Conocer al milímetro el cuerpo de su amante figura entre las más placenteras experiencias compartidas y vale la pena tomarse el trabajo de preparar la escena adecuada. Es importante elegir una hora en la que sepamos que no vamos a tener interrupciones y un lugar acogedor e íntimo, utilizando una cama que no sea demasiado blanda o el suelo con los cojines necesarios. También puede contribuir una iluminación tenue y música de fondo.

Para obtener el máximo beneficio, ambos deben adoptar posturas cómodas y estar desnudos. La persona que da el masaje debe asegurarse de que sus manos están calientes y a poder ser engrasadas. El hombre y la mujer deberán alternar lasMasaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujer funciones de dar y recibir el masaje, en el momento que toque proporcionar placer habrá que concentrarse en la labor y cuando llega el momento de recibir gozar cada minuto.

Es interesante comenzar con un masaje exploratorio y suave por todo el cuerpo de la pareja, salvo los genitales y pechos, si se pasa por los genitales probablemente resultará tan excitante que será imposible evitar la unión sexual.

Una gran variedad de aceites perfumados dejan la piel suave y agregan su fragancia a la ocasión, el aceite se aplicará con moderación sobre las manos, para extenderlo por todas las partes del cuerpo mientras se masajea. Plumas, telas y otros materiales de texturas suaves pueden friccionarse contra la piel.

Técnicas de masaje

Respecto a las técnicas, son variadas y libres pero podemos establecer algunos métodos recomendables. El masaje depende del uso de las manos y los dedos para presionar rítmicamente el cuerpo de la pareja, es interesante utilizar todas las variedades posibles para obtener el máximo placer. Lo más importante es mantener un ritmo firme y lento con suficiente presión, asegurándonos de que las manos se deslizan con suavidad sobre el cuerpo de la pareja, a modo de floración.

Para dar un masaje en la espalda, primero se comenzará con los pulgares colocados a cada lado de la espina dorsal y los dedos en dirección a la cabeza, después se acariciará alternativamente, es decir, una mano con firmeza hacia arriba y la otra deslizándose hacia abajo. También se pueden mantener las dos manos a la misma altura trabajando hacia arriba con toques firmes y las manos relajadas, o extendiéndolas sobre la parte baja de la espalda para presionar los músculos espinales a ambos lados.

Los dedos se pueden mover de diferentes maneras:

- Amasar - Resulta muy útil en las zonas más musculosas como caderas y muslos. El efecto puede cambiarse cambiando la velocidad y profundidad, así es, lento y profundo o rápido y superficial. Levantar, apretar y enrollar la carne entre el pulgar y los dedos de una mano, deslizándola hacia la otra mano.

- Masaje ondulatorio - Se realiza curvando los dedos como en un puño semiabierto, manteniendo la mitad de los dedos presionando la piel, y haciendo pequeños movimientos en círculo. Esta forma es muy placentera si se recibe en los hombros, Masaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujerpechos, palmas de las manos y pies.

- Acción de ventosa - Los movimientos rápidos y ligeros estimulan y refrescan la piel. Se dan golpes suaves sobre el cuerpo alternando las manos, con los pulgares hacia dentro y los dedos juntos. Cuando las manos tocan el cuerpo debe producirse un sonido semejante al de el descorche de una botella.

- Golpecitos - Movimientos vigorosos, percusivos y enérgicos, serán utilizados para las áreas carnosas y musculares. Con los puños cerrados, se rebota con suavidad alternativamente el reverso de la mano contra la piel. Es interesante utilizar estos movimientos hacia el final del masaje para excitar a la pareja.

Cuando un hombre acaricia a su pareja con lentitud y delicadeza, le confirma su amor por ella y por su cuerpo. La mujer tiene muchas zonas eróticas, y el hombre debe detenerse en ellas tocándolas con suavidad y presionando levemente, a la vez que realiza algunos movimientos circulares para provocar fuertes y placenteras sensaciones.

El rostro se tocará con suavidad, recorriendo la boca, la línea de las mandíbulas, el cuello y las orejas, ya que son zonas especialmente sensibles y receptivas al tacto, como también lo son la línea de nacimiento del cabello, la frente, las sienes y las cejas. Para masajear el pecho de una mujer se puede colocar las manos sobre las costillas de la misma y deslizarlas después con firmeza hacia abajo, curvándolas después hacia fuera. Una postura muy cómoda y estimulante para acariciar los pechos es que la mujer se siente recostada sobre el pecho del hombre, que acariciará suavemente sus pechos, esta postura permite que el contacto con la piel le confiera más sensualidad.

Además de tocar con las manos y acariciar con suavidad, un masaje sensual puede incluir otros estímulos, como besar, lamer, soplar y acariciar el cuerpo de la pareja con el pecho o el cabello. Si una mujer proporciona un masaje a un hombre, puede sentarse, arrodillarse a un lado o sentarse a horcajadas sobre él para que sienta la calidez del interior de sus muslos, lo que provoca una gran reacción. Puede utilizar toda la mano, los dedos, solo los pulgares o el dorso de las manos. Puede masajear y friccionar con suavidad su espalda y parte superior del cuerpo palpando de manera prolongada y rítmica, o deslizar los dedos ligera y seductoramente por los lados de la espalda hacia arriba y hacia abajo. O puede masajear otra zona diferente, como por ejemplo, el interior de sus muslos, nalgas o pies; todas ellas son erógenas en alto grado y aumentan el placer de su pareja. También se puede acariciar con suavidad la espalda de la pareja con el cabello o pechos, si seMasaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujer mantiene el cuerpo separado y se sostiene sobre sus propias manos y codos.

Zonas erógenas del hombre

Ciertas partes de la piel son en particular sexualmente sensibles. Estas áreas son llamadas zonas erógenas. Su sensibilidad se debe a la rica red de terminaciones nerviosas sensitivas,que son las que reaccionan al tacto. En una situación sexual, los estímulos táctiles se convierten en estímulos sexuales. Cuando el componente emocional es muy elevado, tocar cualquier parte del cuerpo puede tarducirse en un estímulo sexual. Esto se debe a que toda la piel puede ser una zona erógena si recibe el contacto de alguien sexualmente atractivo y deseable.

El descubrimiento y exploración de las zonas erógenas de la pareja debe ser amoroso, cariñoso y pensado, no simplemente mecánico. Cada mujer debe tratar de descubrir todo lo posible sobre el cuerpo de su pareja. Las parejas deben aprender a excitarse de forma lenta pero segura, para descubrir poco a poco cuales son las partes del cuerpo que experimentan más placer y estímulo al ser acariciadas.

Partes más sensibles del hombre

Los labios son zonas eróticas obvias del hombre y de la mujer que responden al tacto al beso o al lamido. El beso es con frecuencia la primera expresión de amor y, sin importar que otra clase de actividades se practiquen, besar seguirá siendo una de las caricias más voluptuosas. La boca es móvil, lo que ofrece una gran variedad de placeres sexuales. A través de ella se puede experimentar al mismo tiempo el tacto, el gusto y el olfato. Los besos pueden ser tiernos suaves e íntimos; o apasionados, profundos, ardientes o incluso ásperos. En las parejas con una atracción muy fuerte puede simular la unión sexual: la lengua penetra en la boca con una intensidad rítmica, como lo hace el pene dentro del cuerpo de la mujer.

Cuando las personas empiezan a conocerse, las primeras zonas eróticas en ser descubiertas son los labios y la boca. Parece ser que una razón por la cual los acercamientos sexuales comienzan por el órgano bucal, es que mediante sus caricias retornamos a la infancia temprana. Algunos psicólogos hacen notar que durante esa época experimentamos muchos sentimientos placenteros por medio de la boca. Un bebé no sólo disfruta con ella los pechos maternos, la comida y sus propios dedos. También lame y saborea la mayor parte de sus juguetes, mantas y otros objetos para explorarlos y conocerlos. Algunos especialistas dicen que, por esa razón, los placeres del sexo oral, relajantes y desinhibitorios, se asocian con los de la infancia temprana.

Masaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujerHay una infinita variedad de besos, con los labios cerrados o abiertos, secos o húmedos, inmóviles o activos, exploratorios o muy tiernos. Aunque en algunos hombres persiste la noción de que el beso debe ser suave, la gran mayoría goza de la cercanía física y el contacto corporal que brinda. Sin embargo, a pocos hombres, les gustaría dejar de besar, en especial si hubiese alguna posibilidad de coito. Y con frecuencia, los besos afectuosos sin consecuencias pueden ser mal interpretados por ellos como una invitación a una mayor intimidad.

A los hombres les gusta que se les bese con pasión, y casi con seguridad se excitará si se le besa y acaricia la parte de atrás del cuello, las orejas y los párpados. La mujer excitará más al hombre si utiliza besos sensuales y profundos para estimular los labios, lengua e interior de su boca, besándole con la lengua fuera y dentro de su boca y procurando que las lenguas entren en contacto. Los mordisquitos también pueden resultar estimulantes, con moderación.

Cuando una mujer besa y da golpecitos sobre las diversas partes del cuerpo de un hombre, este debe hacerle conocer de inmediato el efecto causado, la comunicación es imprescindible. Contrariamente a la creencia popular, el hombre también necesita y disfruta del juego previo. Este le ofrece la estimulación necesaria para tener una erección buena y firme al preparar el pene para el coito, pero, todavía algunos hombres ven el juego erótico como una serie de pasos por los que deben pasar hasta que su pareja este preparada. Otros tienen problemas en aceptar caricias corporales y quieren que sus parejas les toquen directamente los genitales, si esto es así la mujer deberá alentar a su pareja hasta que aprecie las delicias que brinda el juego previo.

Las estimulación de las zonas erógenas comienza con las manos y los dedos, pero, por supuesto, todas esas partes reaccionan con mayor intensidad si se acarician con la boca manos y lengua. Además de golpes suaves, palmaditas y fricciones, se pueden utilizar bofetadas suaves, lo que también agrega variedad a la sensación y a las técnicas de hacer el amor. Los hombres también gozan cuando sus parejas utilizan los pechos y los pezones para golpearlos.

Al igual que ciertas áreas de las mujeres, tales como los labios y cualquier parte de la cara y yemas de los dedos, existen ciertas áreas generales del cuerpo del hombre que le proporcionan un intenso placer al ser tocadas, tales como los hombros, palmas de las manos, espalda, pecho y pezones. El frotar y succionar los pezones de su pareja otorga placer y el que seMasaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujer pongan erectos es una señal de excitación.

Toda la zona genital del hombre responde al más leve toque, y dentro de esta, hay muchos puntos específicos para ser explorados. El área justo detrás de la raíz del pene, entre este y el ano cubriendo la próstata, puede ser excepcionalmente sensible al tacto, tanto en la erección como al alcanzar el orgasmo. Los testículos son sensibles en extremo y deben ser manipulados con suavidad, ya que lo contrario puede resultar doloroso. Pero sin duda, el pene es la zona erógena más sensible de un hombre, donde siente las sensaciones más intensas y el placer se concentra. El cuerpo entero del pene es muy sensible, pero el extremo del glande es en particular rico en terminaciones nerviosas, en especial en su corona, y reaccionará con mucha rapidez a la mínima estimulación. También el frenillo es en extremo sensible en todos los hombres, al igual que detrás de la abertura del pene.

Las nalgas son sexualmente excitables y la mayoría de los hombres encuentran placer cuando se las acarician. A algunos también les gusta que se las golpeen con suavidad. La abundancia de terminaciones eróticas alrededor del ano, hace que también sea sensible a caricias de todo tipo.

Factores externos

Todo esto esta condicionado por factores externos ya que si a un hombre no le atrae una mujer en absoluto, o incluso le repugna, probablemente no servirá de nada que la mujer estimule sus zonas eróticas. Este es un caso extremo, pero dentro de una pareja normal, en la que existe un lazo afectuoso, puede cambiar mucho la situación y por lo tanto los estímulos y el deseo. Si la actividad sexual se contempla como una actividad "cualquiera" de la que solo importan los resultados, se dedicará un tiempo insuficiente, este "ir a por faena" encierra bajo llave a nuestro aspecto lúdico, que es tan sano, y contribuye a que la diversión compartida pierda protagonismo de forma gradual entre los miembros de la relación.

Hay que señalar que quien se divierte con su pareja tiene muchas más posibilidades de que su vida sexual sea satisfactoria. Igualmente, quien en lugar de saltar del ordenador a la caja de preservativos hace un alto para dar paso al sosiego está facilitando la llegada del placer y el deseo.

La satisfacción sexual requiere concentración, esa capacidad de reunir la energía mental dispersa; su principal enemiga es la dispersión, es interesante conseguir unos minutos de relajación y evasión antes de entrar en contacto con la pareja, lo cual no Masaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujerquita espontaneidad, como mucha gente piensa.

Otro aspecto, que juega un papel muy importante es la ternura, es posible que una mujer cause más excitación que otra en un hombre, simplemente por su ternura. Para mostrar ternura hay que sentir afecto por la otra persona, el hombre se sentirá estimado, querido y enormemente complacido si su compañera es capaz de manifestar ese afecto. La ternura puede ser expresada en la intimidad, con todos los sentidos, con cada gesto, o incluso con la simple presencia; una de sus mejores posibilidades son las caricias. Tendemos a tocar al otro de la misma manera que nos gustaría ser tocados, en lugar de observar su preferencias; este es uno de los motivos por los que muchas mujeres se quejan de ser abordadas con dureza y precipitadamente, y las quejas masculinas van en sentido opuesto: presiones demasiado suaves y caricias que se van por las ramas. Pero la ternura acepta cualquier caricia, suave o fuerte, rápida o lenta, tímida o atrevida....y cualquier otro matiz que provenga de la complicidad.

Zonas erógenas de la mujer

El tocarse y acariciarse son actos placenteros, gratificantes, sensuales y sexuales.
Desde la más tierna infancia, tocarse es crucial para el desarrollo emocional y para el correcto desarrollo de la propia imagen. En la edad adulta es importante fuente de satisfacción y comunicación.

El tocarse, el acariciarse y el mimarse pueden ser actos enriquecedores y satisfactorios de comunicación sensual en sí mismos. Algunas personas parece que sólo lo consideran apropiado cuando es un preliminar del coito o algún otro acto sexual, pero el verlos en un contexto tan limitado es infravalorar esta forma de contacto erótico. De todas formas, no es un acto obligatorio, ni un requisito para expresar una sexualidad libre y tampoco debe ser algo estructurado.

Algunas partes del cuerpo: las zonas erógenas, son especialmente sensibles al tacto: tanto en un hombre como en una mujer los genitales constituyen el ejemplo más obvio; pero todo el cuerpo puede dar placer si se toca con esa intención. Las formas en que las personas responden al ser tocadas en las distintas zonas son diversas, como también lo son ante los diferentes tipos de caricias.

Zonas con mayor sensibilidad de la mujer

A diferencia del hombre toda la piel de la mujer es una zona erógena que responderá a roces, caricias y besos. Sin embargo,Masaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujer existen ciertas áreas donde la estimulación causa una excitación más intensa. Estas zonas erógenas varían en cada mujer; el hombre debe descubrir cuales son y, mientras hace el amor, estimularlas de manera suave y personal.

El rostro de una mujer tiene varias zonas eróticas que incluyen la línea de crecimiento del cabello, sienes, frente, cejas, párpados y mejillas.
En general, las mujeres prefieren las caricias sutiles a que les toquen plena y directamente el rostro. Para la mayoría de ellas, la boca es una de sus zonas más erógenas y puede ser estimulada con rapidez con las yemas de los dedos y besos.
Sin embargo, la estimulación de la boca de una mujer puede encender todo su cuerpo y producir un efecto directo en la excitación de sus órganos genitales.

Los lóbulos de las orejas son en extremo sensibles a la excitación y pueden ser acariciados con suavidad, pero algunas mujeres reaccionan con tanta violencia al toque de sus lóbulos que pueden llegar a tener un orgasmo a causa de una simple caricia. El cuello, en particular la parte posterior, es un área muy sensible, al igual que los costados del cuerpo. La aceptación de besos prolongados en el cuello significa que la mujer esta dispuesta a aceptar besos por todo el cuerpo. Los brazos, axilas, manos, espalda, caderas y el bajo abdomen pueden ser estimulados eróticamente por un amante atento.

El área alrededor del ombligo es muy sensible. La mayoría de las mujeres saborean las caricias realizadas con las yemas de los dedos, labios o pene a lo largo de las piernas y en particular, en el interior de los muslos.

Generalmente los pechos son erógenos en alto grado y desempeñan un papel vital en la excitación sexual. La succión, mordisqueo, lamido, golpe, y el presionarlos con suavidad originará que los pezones se pongan erectos, lo que es una cierta señal de excitación. Sin embargo, hay una gran diferencia en la reacción de diferentes mujeres al mismo estímulo, así que es importante descubrir lo que a cada una le gusta o molesta.

El área más erógena del cuerpo de la mujer es el perineo, un área de piel situada entre la vagina y el ano. Si el hombre apoya toda su mano sobre este área, con los labios exteriores de la vagina cerrados, y la presiona con vigor o la masajea, puede excitar con rapidez a una mujer debido a la densa red de terminaciones nerviosas que confluyen en esa zona.

Tanto los labios exteriores como los labios interiores del área perineal también son en extremo ricos en terminaciones nerviosas y constituyen una gran zona erógena en todas las mujeres experimentadas sexualmente. Sin embargo, los labios Masaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujerinteriores son mucho más sensibles, en especial a lo largo de la superficie interior, en la hendidura de la vulva. La mujer experimentará una gran excitación si su compañero presiona con ambos labios y masajea con firmeza las partes sensibles de la vulva.

El clítoris es la parte sexual más sensible de la mujer y la más fácil de estimular si el hombre aprende a hacerlo con suavidad, destreza y sin precipitación, si se utilizan los dedos deben estar bien lubricados, con secreción vaginal o saliva para minimizar la irritación.
Para provocar sensaciones más satisfactorias en todo el área del clítoris, hay que utilizar toda la mano, la palma o el reverso de la mano, todos los dedos y no solo uno o dos, existen dos tipos principales de movimiento, que son el circular y el ondulatorio.
Para el movimiento circular se apoya la mano sobre el área del clítoris, y se presiona suavemente con la palma o los dedos haciendo movimientos suaves en forma circular. Se dirige la mano hacia arriba a fin de que el talón de la misma se coloque justo sobre el clítoris en la parte superior de la vulva, permitiendo que descanse parcialmente en el hueso púbico por el otro extremo, con el que se puede presionar con firmeza al friccionar. Para los movimientos vibratorios, se coloca la mano sobre el área púbica y se hace vibrar con rapidez, tratando de tocar el clítoris con los dedos. Luego se puede poner un dedo a cada lado de los labios vaginales haciéndolos vibrar a continuación de lado a lado. Muchas mujeres también gozan al ser penetradas por un dedo, a la vez que su clítoris recibe estimulación, es importante asegurarse de que las uñas están cortadas y limadas antes de introducir un dedo en la vagina, los demás dedos se pueden mantener doblados hacia adelante a fin de que los nudillos continúen presionando contar el clítoris.

La estimulación del clítoris con el extremo del pene erecto es una sensación en particular placentera para muchas mujeres, ya que la mayoría piensa que la presión indirecta es más agradable y estimulante.

Como la boca, la entrada de la vagina es rica en terminaciones nerviosas y reacciona con intensidad a toda clase de caricias, siendo la última la del glande del pene. Las caricias con los labios y la lengua de un hombre en esta zona, puede llevar al éxtasis a algunas mujeres.

Las nalgas son otras zonas erógenas con muchas terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas con facilidad por medio de palmadas o fricciones.


PredisposiciónMasaje erótico - Zonas erógenas del hombre - Zonas erógenas de la mujer

Una de las razones por las que las caricias resultan tan poderosas y son gozadas tanto por las mujeres es que las excitan y relajan, preparándolas para el coito. Para las mujeres, el coito solo es bienvenido cuando se sienten dispuestas y han tenido suficiente estimulación para que la vagina se lubrique y dilate a fin de recibir el pene. Sin la oportunidad de elevar el nivel de hormonas sexuales a través del beso y, sobre todo, las caricias, el coito puede ser muy incómodo para ella.

La mayoría de los hombre subestiman cuanto tiempo lleva este proceso, ya que sus propias erecciones se dan con mucha mayor rapidez.

Los besos mezclados con las caricias, deberían repartirse por todo el cuerpo de la mujer. La mayoría prefiere recibir las caricias iniciales en otras zonas, no en los pechos y genitales. Pero una vez que comienzan a excitarse, en realidad gozan con esos estímulos. Sin embargo, los pechos necesitan ser manipulados con más delicadeza hasta que ella esté un poco más excitada; luego le serán placenteros los besos, la succión y ser tocada. A la mayoría les gusta que se les acaricien y presionen las nalgas, así como recibir algunas palmadas suaves. Sólo cuando una mujer se ha excitado lo suficiente desea que su pareja acaricie sus genitales. El gusto de las mujeres no es universal, pero la mayoría prefiere que las caricias genitales sean suaves y que los movimientos adquieran fuerza y vigor solo cuando están a punto de alcanzar el orgasmo.

 
Sexología y Sexualidad - Masaje erótico - Zonas erógenas