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Masaje
tántrico
Se
puede empezar de pie o tumbados,
situándose frente a un espejo
que permita identificarse con el
cuerpo de la pareja. Acariciarse
cada uno a sí mismo e ir
tomando contacto con el otro untándose
con aceites aromáticos. Utilizar
bebidas -vino y zumos de frutas:
higos, uvas, cerezas y fresas- para
dar de comer a la pareja. Así,
todos los sentidos se van sensibilizando
y se hacen más receptivos
al placer. Empezar a acariciar los
genitales del otro guiando la mano
de la pareja por las zonas donde
más placer proporcione a
cada uno. A medida que aumenta la
excitación, conviene respirar
profundamente para mantener el control
de los genitales. Durante el orgasmo,
tensar los músculos de las
nalgas para intensificar y alargar
el placer el máximo tiempo.
Taoísta
Se inspira
en la creencia de que en el cuerpo
existe un campo energético
formado por doce meridianos que
canalizan la energía sexual
para aumentar el bienestar. Siéntate
sobre los tobillos o de cuclillas
frente a la cabeza de tu pareja
-tumbada boca arriba-. Realiza estiramientos
de la piel -de las sienes a las
caderas- tomándola entre
el pulgar y el índice y tirando
suavemente en cada punto. Coloca
las manos en el interior de los
tobillos y desliza los dedos con
una caricia subiendo lentamente
desde las pantorrillas a los muslos.
Posa las manos en el centro del
esternón y muy despacio deslízalas
hacia el hueso púbico; sepáralas
pasando por los huesos de las caderas,
sube por el costado, las axilas
y el pecho hasta regresar al esternón.
Repite este movimiento descendiendo
cada vez un poco más hasta
llegar a rozar ligeramente los genitales
y
acercándote a los pezones.
Traza un semicírculo sobre
los muslos, subiendo desde el interior
de las rodillas y bajando por el
exterior de éstos. Para terminar,
traza círculos en el interior
de sus orejas utilizando los pulgares.
¿Qué
sitios masajear?
Completo
Quien realiza
el masaje debe colocarse de rodillas
a los pies de su pareja, mientras
ésta permanece tumbada boca
abajo con las piernas estiradas
y ligeramente separadas. Amasa sus
nalgas con suavidad y sigue con
ligeras friegas, de arriba abajo
en la hendidura que las separa.
Sigue hasta el ano y el perineo.
Pide a tu pareja que se dé
la vuelta. Con la mano izquierda
acaricia con los dedos sus piernas,
al tiempo que masajeas con la palma
derecha el tórax, los pechos
y los pezones -en éstos alterna
el roce con estrujamientos leves-.
Masajea
con las dos manos el tórax,
los dos pechos y los pezones. Recorre
con un leve roce de los dedos todo
su cuerpo, desde los pezones hasta
los genitales. Acaricia el interior
de las ingles, sube al abdomen y
regresa a éstas. Roza con
una mano los genitales y con la
otra traza círculos alternos
en el abdomen, el pecho y los muslos.
El pecho
Sitúate
de pie o arrodillado a la derecha
de tu pareja mientras ella está
tumbada boca arriba con las piernas
estiradas. Con la palma derecha
sobre el abdomen, traza un movimiento
semicircular. Alternando las manos
deslízalas hacia arriba pasando
por el medio del tronco hasta la
parte superior del pecho. Sitúa
tu mano diestra en el pecho derecho
de tu pareja abarcándolo
por debajo y con el pulgar hacia
el exterior. Deslízala hacia
arriba sobre el pecho, de manera
que el pulgar y el índice
aprisionen el pezón. Presiona
éste con todos los dedos
suavemente. Toma la base del pezón
con los dedos pulgar e índice
y deslízalos hacia la punta.
Para terminar, vuelve a repetir
los pasos anteriores sobre el pecho
izquierdo.
Las piernas
Coloca las
dos manos en el tobillo derecho
de tu pareja -tumbada boca arriba-,
con la diestra más cerca
del pie y los dedos
hacia fuera. Desliza las dos manos
hacia arriba, con la derecha en
la parte interior del muslo y la
izquierda en el exterior. Cerca
de la pelvis, gira las manos y deslízalas
hacia abajo.
Coloca la mano derecha cerca de
la rodilla y la otra un poco más
arriba, con los dedos en la cara
interior del muslo y el pulgar en
el exterior. Realiza una ligera
presión con el pulgar de
una mano y desliza la otra en dirección
a la primera. Repite los dos pasos
antes de realizar el masaje en la
pierna izquierda.
Los genitales
Este masaje
se puede aplicar tanto para el hombre
como para la mujer. Al realizarlo,
sitúate en el lado derecho
de tu pareja. Coloca la mano derecha
sobre los genitales y realiza un
suave masaje mientras con la izquierda
frotas el abdomen en movimientos
circulares. Sin interrumpir el masaje
genital, desliza la mano izquierda
desde el abdomen hasta el pecho
derecho. Después, toma el
pezón con los dedos pulgar
e índice y ve realizando
un movimiento de rotación
fuera y dentro de su área.
Ahora frota con la mano izquierda
el hombro y los músculos
del cuello del lado derecho.
Cambia la mano que realiza el masaje
en los genitales mientras con la
mano derecha frotas suavemente la
parte interna del muslo derecho.
Para terminar, sitúate en
el otro lado de su cuerpo y repite
una a una las fases de la secuencia
anterior sobre las mismas zonas
del lado izquierdo
Masaje
chino
A dúo
Este masaje
está basado en la técnica
de la reflexología: la estimulación
de todo el cuerpo desde las terminaciones
nerviosas que hay en la planta de
los pies. Uno debe echarse sobre
el suelo boca arriba y el otro,
tumbado frente a él, deslizar
las piernas entre las suyas. Amasar
los dos a la vez los pies del otro,
de forma lenta y enérgica
por la planta, el arco, el tobillo
y los dedos. A medida que las piernas
de quien está debajo cedan
hacia los lados, el otro debe ir
aumentando la presión para
estirar los muslos. Terminar el
masaje colocando los pies de la
mujer apoyados en las ingles -justo
al lado de los genitales- de su
compañero, para presionar
los músculos tensos de esta
parte. A su vez, el hombre debe
apoyar sus talones en el hueso del
pubis de su pareja.
Para ella
Despierta
el deseo y resuelve problemas de
frigidez. La mujer debe estar tumbada
con la espalda sobre el suelo, los
pies rectos y las manos sobre su
pecho y el hombre, arrodillado junto
a sus piernas. Apoya las bases de
las palmas sobre las ingles de tu
pareja y deslízalas ligeramente
ciñendo toda la mano a su
cuerpo hasta que los dedos descansen
sobre su abdomen. Poco a poco, carga
todo tu peso, dirigiendo la presión
a la parte baja del abdomen y mantenla
en este punto durante dos minutos.
Colócate arrodillado a la
altura de la cintura femenina. Apoya
la palma de una mano sobre el centro
del esternón; la otra sobre
el vientre y presiónalos
durante dos minutos. Palpa con los
dedos en los dos lados del pecho
de tu pareja buscando síntomas
de tensión por debajo de
la clavícula. Si notas alguna
rigidez, aprieta sobre ella con
una presión moderada mientras
tu pareja respira concentrándose
en los lugares donde tú presionas.
Coloca tus manos sobre sus hombros
y deslízalas por los brazos
apretando ligeramente hasta llegar
a las muñecas. Presiónalas
con los pulgares durante un minuto.
Con el pulgar y el índice,
ve tomando cada dedo de sus manos
y tirando de ellos ligeramente.
Para él
Sirve para
facilitar la erección. El
hombre debe tumbarse boca arriba
con las rodillas flexionadas; la
mujer encima y de espaldas a él,
con los glúteos sobre su
abdomen. Apoya las manos sobre la
cara interior de los muslos de tu
compañero y traza un movimiento
ascendente rozando su piel con la
punta de los dedos, desde la parte
más próxima a las
rodillas hasta las ingles. Levanta
el pene de tu compañero y
colócalo sobre su abdomen.
Tócalo ligeramente con la
punta de los dedos a la vez que
llevas la otra mano hacia sus ingles
y presionas en esta zona con la
base de la palma. Mantén
la presión durante un minuto.
Acaricia la cara interior de los
muslos y sube por el escroto hasta
la cabeza del pene. Mientras, tu
compañero debe iniciar un
movimiento pélvico y respirar
pausadamente. Intensifica la velocidad
de tus movimientos sobre sus muslos
y su pene hasta conseguir una erección
completa. |
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