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¿Cuál
es el secreto para llevar una
vida liberal exitosa?
¡Comunícate!
Habla con tu pareja, conversa
con otras parejas y sé
tan atento y cortés con
tu esposa como lo debes ser con
los otros amigos. Según
estudios recientes, la mayoría
de las parejas liberales entrevistadas
refirieron haber mejorado de una
forma notable su relación
de pareja después de iniciarse
en este estilo de vida, tanto
en lo sexual como en lo afectivo;
sus relaciones sexuales de pareja,
aun después de años
de casados, tienen una frecuencia
de cuatro veces por semana y muchos
describen su relación personal
como más cálida
e íntima, al haberse convertido
en "cómplices"
además de esposos. Y es
natural, porque si una pareja
puede discutir abiertamente su
vida sexual, es lógico
que puedan discutir -y solucionar-
cualquier otro problema de la
vida cotidiana en común.
Pero es importante poner énfasis
en lo siguiente: Si una pareja
tiene ya problemas graves, adoptar
este modo de vida no es la solución.
El estilo de vida liberal es para
parejas que se aman, que se aceptan
como son y que tienen consideración
del uno por el otro.
Manual
de etiqueta
1.
Sé cortés. Todos
queremos ser tratados como personas,
no como objetos y la cortesía
es agradecida por todos. Trata
a todos con consideración,
sensibilidad y discreción.
Recuerda la regla de oro: trata
a los demás como quieres
que te traten a
ti.
2. Sé amigable. Aunque
no te interesara llevar a cabo
alguna experiencia sexual con
otra pareja o persona, respeta
sus sentimientos, porque ¡quién
sabe! Probablemente resulten ser
personas interesantes y que te
puedan aportar algo diferente.
3.
Contesta todos los mensajes. No
dejes de contestar todos los mensajes
que se te envíen, aun cuando
sea para decir simplemente "No,
gracias"; de esa manera evitas
que alguien pierda el tiempo y
te lo haga perder a ti.
4.
Prepárate. Si deciden tú
y tu pareja concertar una cita
con alguien, toma las previsiones
del caso. Te recomendamos sobretodo
llevar y usar preservativos de
látex y no está
de más que en el neceser
de tu esposa se incluya un par
de toallas así como otros
efectos personales (peine, lipstick,
enjuague bucal, etc).
5.
Limpieza e higiene. Sí,
todos sabemos que eso es parte
de la educación, pero te
sorprendería saber cuántas
personas, por ejemplo, no se han
enterado de que su aliento no
es muy agradable. Revisa todos
los detalles a este respecto;
conviene, por mencionar uno, que
en vez de desodorante -que es
cubrir un olor con otro- usaras
antitranspirantes perfumados,
los que evitan el que sudes en
exceso en ciertos momentos comprometedores
-si tienes suerte eso puede suceder-.
6.
Toma en cuenta los sentimientos
de los demás. Observa si
tu esposa y la otra pareja o persona
actúa de un modo relajado
o tenso, para que de ese modo,
contribuyas a disipar con un momento
de buen humor o con una conversación
amena cualquier cosa que pueda
molestar a los demás. Recuerda,
no todos sentimos ni pensamos
igual.
7.
No seas insistente. Si alguien
-incluyendo tu esposa- dice NO,
no se vale preguntar POR QUÉ,
porque después de todo,
el ser liberal significa la libertad
de criterio y de acción
tanto para ti como para los otros.
Y evade cualquier situación
que pueda hacer que tu esposa
se sienta forzada.
8. Sólo acepta lo que sea
divertido para todos. Recuerda,
esa es la idea, divertirse y pasar
un rato agradable. No pongas tu
idiosincrasia o forma de pensar
a discusión ni polemices
con las ideas de otros, porque
lo que podría ser un encuentro
sumamente divertido puede acabar
por convertirse en una discusión
política o religiosa que
no conduce a nada. |
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